5/6/15

LISBOA EN 4 DÍAS: COMIDA, BEBIDA, HISTORIA Y BUEN TIEMPO

Aprovechando unas mini vacaciones, elegimos un destino barato y que sin duda, mereció la pena visitar por sus múltiples cosas que ver y hacer sin posibilidad de aburrirnos ni un solo día.

lisboa mapaLisboa es la capital de Portugal y coincide con la desembocadura del río Tajo.

Hicimos el viaje en vuelos directos: ida con Air Europa y vuelta con TAP.

No tuvimos incidencias importante en los vuelos. La llegada fue muy puntual, con un vuelo de 50-55 minutos, aunque gracias a que en Portugal hay una diferencia horaria de 1 hora (menos) pareció que realizamos el viaje en 5 minutos desde Madrid.

A la vuelta tuvimos un ligero retraso en el vuelo, pero fue debidamente compensado por TAP con una agradable merienda.


Para alojarnos elegimos la Pensao Londres, muy bien ubicada tanto para conocer el centro histórico como para la vida nocturna estudiantil de Lisboa.

Fue una opción muy económica, con recepción 24 horas, conserjería de equipajes y personal muy amable.
El wifi funciona a la perfección en la planta 2 pero ya en la 4 no da ni para abrir una web en el móvil.
El desayuno es muy básico pero cumple con su función.



DIA 1

Dejamos el equipaje en el mencionado hotel y dimos una vuelta por la zona para conocerla y desayunar.

Fuimos al Café Brasil, frente al Miradouro São Pedro de Alcântara.

El nombre lo dice todo: 
Este fue el primero de muchos lugares donde encontramos productos típicos de Brasil: salgados y bollería típica, cerveza al estilo shopp, guaraná y otros refrescos de frutas típicas.

cafe brasil lisboa miradouro pedro alcantara


Dimos un paseo por el mencionado mirador, donde estaba la estatua del descubridor de Brasil: Pedro Alvares Cabral.

Pedro Alvares Cabral Lisboa miradouro
miradouro sao pedro de alcantara

Bajamos a visitar el centro histórico de Lisboa, sin ayuda del elevador da Gloria, un pequeño tranvía facilita enormemente el recorrido tanto de subida como de bajada de la dichosa calle.

elevador da gloria


Probar los famosos: pasteles de Belém fue una de nuestras actividades más recurrentes.
En cada lugar que tenían buena pinta entrábamos a probarlos.

pasteles de belem 

Además, aproveché para probar las novedades de la repostería portuguesa, como este pasarinho de merengue.



Esto fue lo más cerca que estuvimos del Fado en este viaje:

fado estacion lisboa estatuas

Lo bueno por nuestra parte también ha sido el conocer en parte la cultura brasileño-portuguesa, así como el idioma, para darnos cuenta de curiosidades como esta:

Otário = Tonto
otario


Recorriendo las calles del centro, seguimos centrándonos en la parte gastronómica que tanto echábamos de menos desde que volvimos de Brasil:

 

No pudimos marcharnos sin un açai:

açai


En la Praça do Comércio encontramos el Arco del Triunfo de la Rua Augusta:

Praça do Comércio Arco del Triunfo

La Catedral de Lisboa, de acceso gratuito.

catedral de lisboa

Tampoco podía faltar una foto junto a Fernando Pessoa: el poeta portugués.

fernando pessoa a brasileira


Por recomendación del recepcionista del hotel, fuimos a cenar al restaurante Tascardoso, con comida típica a muy buen precio, pero donde tienes que ser avispado y no probar los aperitivos que te traen a la mesa a riesgo de que te los incluyan en la cuenta.

restaurante tascardoso lisboa


Para culminar el día, salimos a experimentar la vida nocturna lisboeta, y lo que iba a ser un par de caipirinhas se convirtió en un recorrido de pubs de estudiantes donde probamos los más curiosos chupitos.







DIA 2

Nos levantamos y fuimos a desayunar el sencillo pero eficiente desayuno del hotel.

Hoy nos tocó visitar el Campo das Naçoes, en la parada de metro: Oriente.

Se trata de un lugar con mucha vida desde bien temprano.
Recorrimos algunas tiendas desde la propia salida del metro y llegamos hasta el centro comercial Vasco da Gama, visitando tando tiendas conocidas: Fnac, Worten, Continente (actual Carrefour), O Boticario... para contrastar los precios respecto con España.

He de decir que siguen más o menos en la línea. Sin embargo, el IVA en Portugal es aun superior que aquí, del 23%.

Tuve la oportunidad de encontrar una tienda de productos de peluquería típicos de Brasil y dejé la visita para el regreso, con tal de no ir cargada como una mula a visitar las cosas, pero mereció la pena.


Fuera del centro comercial, tuvimos la oportunidad de pasear por esta inmensa zona que me recordó mucho al Campo de las Naciones de Madrid.


teleferico ponte oceanario

Pasamos por el puente bajo el teleférico para llegar a nuestro objetivo de la mañana: el Oceanário.

La entrada fue un poco cara para mi gusto: 14 € solo lo que es el área del Oceanário y 17 para la visita completa incluyendo la exposición temporal, que no mereció mucho la pena...

El Oceanário tiene una especie de zona central enorme donde conviven: tiburones, mantas, morenas y motones de tipos de peces.


oceanario lisboa tiburones


Esta misma pecera la veremos una y otra vez desde diferentes ángulos.
Además, llegamos en el momento en el que se alimentaba a los animales, lo cual consistió básicamente en soltar desde arriba varios bancos de peces y comprobar como de vez en cuando uno de los peces aceleraba un poco para intentar pillar alguno.


oceanario alimentacion


En algunas zonas abiertas, tenemos pingüinos y otros pájaros, así como pequeños lagos donde hay una especie de mamífero roedor muy gracioso, que nada boca arriba.


 


La zona del microclima tropical es muy bonita para quedarse un rato haciéndose fotos.
Si no fuera por la barandilla, nadie diría que no se hizo en plena selva:




Comparto otras fotos de animalillos curiosos que vimos en el Oceanário, donde se les puede hacer fotos siempre y cuando sean sin flash.




Acto seguido nos fuimos a disfrutar de un helado Frigo, o mejor dicho Olá (allí) que nada tienen que ver con los que nos venden aquí, pues los sabores ofrecidos son mucho más suculentos y mejores en precio.

Nos despedimos del Oceanário haciéndonos una foto con su mascota: Vasquinho.


vasquinho oceanario lisboa
vasquinho oceanario lisboa

Y volvimos al centro comercial Vasco da Gama, con su innumerable oferta gastronómica para una buena comida antes de volver al Bairro Alto.

restaurante brasa rio vasco da gama lisboaElegimos, ¿cómo no? el restaurante Brasa Rio, con comida típica de Brasil a un precio tan bueno que nos supo mejor todavía.

Picanha, arroz, feijão, plátano frito, postre, café, bebida... por unos 7€







Ya de regreso, fuimos al barrio del Chiado a tomar un exquisito café Pilão en la famosa cafetería A Brasileira:


cafeteria a brasileira lisboa
cafe pilao a brasileira lisboa


Encontramos el famoso Elevador de Santa Justa, pero finalmente desistimos de pagar la entrada tan solo para subir unos cuantos metros en un ascensor viejo...
Eso sí, de la foto no desistimos:


elevador santa justa lisboa


Teníamos la intención de dedicar el resto de la tarde a visitar el barrio de la Alfama, y de hecho emprendimos el rumbo hacia allá, pero hacía un calor infernal y al ser una zona muy próxima al mar, la sensación era insoportable.
Además, según avanzábamos en nuestro recorrido nos invadió una enorme sensación de olor a pescado (que no es muy santo de nuestra devoción) por lo que estas circunstancias y el cansancio acumulado nos hicieron desistir de la visita a esta parte de la ciudad.




Empleamos el tiempo en recorrer de nuevo las calles del centro histórico, perdiéndonos y encontrándonos en ellas, buscando souvenirs típicos como el azulejo del gallo.



DIA 3


Dedicamos este día a la visita de Belém:
Cogimos el tranvía 15 en la Praça do Comercio, hasta llegar al Monasterio de los Jerónimos.


monasterio de los jeronimos

Optamos por la entrada combinada que también incluía el acceso a la exposición temporal de reliquias egipcias, romanas y tribales, así como la Torre de Belém.


tickets monasterio jeronimos torre belem arqueologia


El Monasterio dos Jerónimos tiene un patio central con columnas muy elaboradas, cada una con un diseño diferente, donde merece la pena quedarse un rato a dar vueltas.
Además, subiendo al piso superior, las vistas son aun mejor.


monasterio dos jeronimos columnas


La parte de la Iglesia es de acceso gratuito, aunque no la planta superior donde también hay unas vistas agradables y una estatua de Cristo, un tanto imponente.


igreja dos jeronimos


Lo más interesante de este lugar fue la exposición de la cronología histórica de Portugal y Brasil, con su respectivo árbol genealógico e ilustraciones.


retrato pedro i
arbol genealogico brasil portugual


Tampoco podemos olvidarnos de que allí está la tumba de Fernando Pessoa:


fernando pessoa monasterio dos jeronimosfernando pessoa monasterio dos jeronimos



Volviendo a la Iglesia, esta vez por la parte de abajo (la zona de acceso gratuito) vimos su elaboración y algunas tumbas de gente importante enterrada, que no tuvimos la ocasión de reconocer ni preguntar, ya que había demasiada gente como para pasar mucho tiempo allí.







Lo siguiente fue el Museo Nacional de Arqueologida, que por suerte no estaba muy concurrido en esos momentos, para ver reliquias pertenecientes a diversas culturas y periodos de la Historia:


La época del Imperio Romano: 




El Antiguo Egipto:




 



Tribus africanas:




Nos dirigimos al Monumento a los Descubrimientos, de grandes dimensiones y con vista al mar.


Monumento a los descubrimientos


Finalmente terminamos la visita entrando a la Torre de Belém, con varios pisos repletos de escaleras de caracol no aptas para claustrofóbicos.


torre de belem


De vuelta al centro histórico nos topamos con la famosa tienda típica de los pasteles de Belém, pero el calor y la cola nos hizo desistir de probarlos allí:




Comimos en el Buffet do Leão, tipo all you can eat y de calidad.
Para la cena, fuimos más escuetos como muchos otros turistas, y recurrimos a las delicias del supermercado Dia, allí denominado: Mini preço.




DÍA 4

Dedicamos nuestro último día antes de marcharnos a relajarnos por las calles ya conocidas y visitando la Feria del Libro en Marques de Pombal.

Uno de nuestros descubrimientos de última  hora fue la Ginjinha, un licor de cereza típico portugués.

a ginjinha lisboa


Además, en el Fnac de Chiado habían super ofertones y fue allí donde adquirí mi souvenir más preciado:

Cámara Reflex Nikon 5200 con kit: estuche, tarjeta de memoria y objetivo estabilizado 18 - 105 mm.

Precio: 594€ (Un chollo, para quien sabe)

Pena que haya sido al final del viaje...



RECUERDOS Y SOUVENIRS


En la tienda de peluquería, unas cuantas mascarillas y champús imposibles de encontrar fuera de Brasil y Portugal:




Sin embargo, el que nunca compraría sería este libro:




Repetiremos experiencia en esta ciudad seguramente, donde nos hemos sentido "como en casa", accesible a todos los bolsillos y con muchas cosas más que visitar.


1 comentario:

  1. QUE IMAGENES TAN INCREIBLES, FELICICITACIONES POR LA DESCRIPCION DE LISBOA, EN CUANTO PUEDA AGENDO VIAJE A ESE LUGAR TAN INTERESANTE, TENDRAN ALGUN BLOG DEDICADO A BILBAO Y ZONAS ADYACENTES? SALUDOS DESDE MEXICO.

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